NPS transaccional (tNPS)
El tNPS se dispara justo después de un contacto concreto: una comida en sala, una recogida en tienda o un envío a domicilio. Mide la experiencia de ese momento (tiempos, exactitud del pedido, temperatura, amabilidad) y permite optimizar los punto de contacto uno por uno. Es la misma metodología de NPS, solo que aplicada a un evento puntual para obtener feedback muy accionable de ese paso del viaje del cliente.
Activadores por canal (ejemplos que funcionan)
- Sala: encuesta en el ticket digital o tablet al cierre de la cuenta (20–90 min después).
- Recogida en tienda: SMS o email 15–30 min luego de retirado el pedido.
- Envío a domicilio: mensaje 30–60 min tras la entrega, cuando la comida aún está fresca en la memoria.
Estos tres mecanismos (recibo digital, tablet, email post-visita) son caminos prácticos y de baja fricción para captar respuestas a tiempo, sin encuestas largas.
Diseñar la pregunta abierta (que revela la causa)
Tras el 0–10, agregar una sola pregunta abierta (“¿Qué detalle más influyó en tu puntuación?”) y, si hace falta, una lista corta de temas (tiempo, exactitud, sabor, limpieza). Eso acelera el diagnóstico y ordena la priorización operativa.
NPS relacional (rNPS)
El rNPS no mira una interacción; mide la relación global. Se lanza con menos frecuencia (mensual, trimestral o semestral) a una muestra que haya tenido contacto reciente con la marca, y sirve para responder: “¿Cómo nos perciben en general? ¿Vamos mejor o peor que el trimestre pasado?”
Un matiz importante que suelen ver los equipos: el rNPS puede salir más bajo que el tNPS en el mismo periodo. ¿Por qué? Porque el relacional captura expectativas amplias (precio, valor de marca, ubicaciones, consistencia histórica), mientras que el transaccional recoge la impresión de un momento que quizá fue bueno. Entender esa brecha evita decisiones impulsivas y orienta qué arreglar primero
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